Cookies policy: We use our own and third-party cookies to improve your navigation experience. By browsing this site, we assume you consent to us using them. More information here.
Accept


BENEFICIOS


Aptitudes durante todo el año

Se está saludable no sólo cuando se está en una buena condición física, sino que ello se complementa con un equilibrio mental y emocional. Aquí es donde esencialmente recaen los beneficios del yoga, mediante la realización posturas físicas, técnicas de control de la energía vital y meditación

La pérdida de peso

La práctica del Surya Namaskar (“Saludos al sol”) y el pranayama Kapalbhati son dos de las diferentes técnicas que el yoga brinda para la pérdida de peso. Además, con la práctica regular del yoga tendemos a volvernos más sensibles acerca de la clase de alimentos que nuestro cuerpo debe ingerir y el momento adecuado para hacerlo. Esto también ayuda a mantener un control del peso

El alivio de tensión

La práctica diaria de unos pocos minutos de yoga pueden ser un método de deshacerse de la tensión acumulada a diario (tanto en el cuerpo físico y mental). 

EJERCICIOS

Postura de la montaña (Tadasana)




Párate con los pies paralelos. Para darte estabilidad puedes separar ligeramente los talones. Mira hacia el frente, con la quijada paralela al piso, con la columna recta y los brazos a cada lado del cuerpo, estirados, al igual que los dedos de las manos. Relaja los hombros. Activa los muslos y la columna y siente cómo se elevan. Expande el pecho, eleva el abdomen y abre los hombros. Siente cómo “creces” desde el piso y tu columna se estira hacia el cielo. Distribuye muy bien el peso en los dos pies y plántate muy bien en los dedos y la parte frontal del pie. Respira profundamente. 

Postura del Paz (Matsyasana)

Acuéstate boca arriba sobre el mat o cobija. Lleva los brazos debajo del cuerpo tan pegados entre sí como sea posible, las palmas de las manos mirando hacia el suelo y tan abajo como puedas, idealmente bajo tus muslos. Mantén las piernas estiradas. Haz presión sobre tus codos y desde aquí eleva la parte superior del cuerpo, mira hacia tus pies. Luego abre el pecho lo que más puedas y manteniendo esta apertura, apoya la corona de la cabeza en el suelo, suavemente. La mayor parte del peso debe estar en los antebrazos. Respira profundamente por veinte segundos. Siente cómo tu capacidad pulmonar está siendo totalmente aprovechada. Favorece la respiración y alivia problemas respiratorios. Abre el chakra del corazón, libera emociones estancadas. 

Triángulo

Separa las piernas alrededor de un metro o 120 cms, de acuerdo con tu estatura. Fíjate que tus pies estén paralelos uno al otro y que estén apoyados firmemente. Equilibra tu peso en ambos pies igualmente y siente la estabilidad. Gira el pie derecho 90 grados hacia tu derecha. Lleva los brazos paralelos al piso, levanta el brazo izquierdo paralelo a tu cabeza. Sintiendo el estiramiento en tu costado izquierdo y manteniendo la cadera recta hacia el frente, desliza la mano derecha y déjala que se apoye en la pantorrilla o muslo (no la rodilla): donde tu cuerpo pueda llegar sin forzarlo y sin que tus caderas giren. Si tienes suficiente estabilidad, abre el pecho y gira la cabeza hacia el cielo. Respira unos segundos y cambia de lado. El triángulo es una postura que nos centra y nos da estabilidad interior. 

La paz interior

Todos anhelamos visitar y conectarnos con lugares serenos, tranquilos y rodeados de una belleza natural. El yoga también constituye una de las herramientas más efectivas –al igual que la meditación- para apaciguar una mente perturbada.

Mejora la inmunidad

Nuestro sistema es una combinación perfecta de cuerpo, mente y espíritu. Por ello, una irregularidad a nivel físico afecta el plano mental; del mismo modo, cualquier inquietud presente en la mente puede manifestarse como una enfermedad a nivel físico. Las posturas de yoga no sólo masajean los distintos órganos físicos, sino que además fortalecen el sistema muscular; complementariamente, las técnicas de respiración, los pranayamas y la meditación ayudan a liberarnos del estrés y mejoran nuestro sistema inmunológico.

El vivir con mayor conciencia

La mente está constantemente involucrada en diversas actividades y pensamientos -oscilando entre el pasado y el futuro-, y sin nunca permanecer en el único momento que existe (el presente). Simplemente siendo conscientes de esta tendencia mental, podemos liberarnos del estrés y relajar nuestra mente. El yoga ayuda a esta toma de conciencia y a traer nuestra mente al momento presente, donde puede permanecer feliz y concentrada.

Mejores relaciones

El yoga puede ayudar a mejorar su relación con su pareja, sus padres, amigos o seres queridos. Una mente que está relajada, feliz y contenta es capaz de afrontar de manera sensible y sensitiva nuestras relaciones diarias. 

Aumento de la energía

Diez minutos diarios de meditación guiada otorgan beneficios inconmensurables, dejándonos renovados y revitalizados a pesar de un día agitado.

Mejor flexibilidad y postura

Tan sólo tiene que incluir la práctica de yoga en su rutina diaria para poder beneficiarse de un cuerpo fuerte, flexible y saludable. Además, el yoga colabora en estirar, tonificar y fortalecer los músculos del cuerpo. También ayuda a mejorar la postura del cuerpo, ya sea al momento de pararnos, sentarnos, dormir o caminar, lo que a su vez, producirá un alivio en el cuerpo físico como consecuencia de una postura incorrecta.



Postura Guerrero I

Comienza en la montaña y separa las piernas alrededor de 1.2 metros de distancia. Gira el pie derecho 90 grados y el izquierdo 45 grados. Los talones deben estar alineados. Mantén la pierna izquierda estirada y firme. Gira el torso hacia la derecha y dobla la pierna derecha en un ángulo de 90 grados con respecto al piso (nunca más allá porque puede lastimarse), de manera que el muslo esté paralelo al piso; mira que tu rodilla esté alineada con el pie. Asegúrate de que tu cadera quede bien cuadrada hacia el frente y que no se haya abierto hacia la izquierda. Estira los brazos por encima de tu cabeza, perpendiculares al suelo, con los dedos estirados hacia el techo y mantén la postura. Respira. Repite con el lado opuesto. Esta postura fortalece piernas, los hombros y las espalda, mejora la postura y nos da la fuerza del guerrero. 

Postura del árbol

Comienza en la postura de la montaña. Junta tus manos frente a tu pecho, manteniendo los hombros relajados. Lleva la mirada a un punto fijo a la altura de tus ojos. Eso te ayudará a mantener el equilibrio. Lleva todo el peso de tu cuerpo a la pierna derecha. Plántate muy bien en los dedos y la parte frontal del pie. Levanta el pie izquierdo y lleva la planta a la parte interna de tu muslo derecho, los dedos de tus pies apuntando hacia el suelo. Si te es más cómodo, apóyala en tu pantorrilla, pero nunca sobre la rodilla. Puedes mantener las manos juntas sobre el pecho o elevar los brazos hacia el cielo, estirados a cada lado de tu cabeza, como un árbol que crece. Mantén la postura durante treinta segundo y repite con la pierna contraria. El árbol nos da concentración y equilibrio físico y mental. 

Postura del Niño

Arrodíllate y pon tu frente en el piso. Una variación de esta postura es con los brazos estirados frente a la cabeza, como en la imagen para que haya un estiramiento en los hombros. Para una mayor relajación física y mental, los brazos se dejan caer hacia atrás, de forma paralela al cuerpo. Relaja los hombros y permite que el peso de la cabeza recaiga totalmente sobre el piso, dándote sosiego, apoyo y confianza. Esta es una postura de relajación, por lo que, a diferencia de otras posturas  que requieren atención, activación de cada parte del cuerpo y en algunos casos, incluso fuerza, esta postura implica lo contrario: soltar y no tener tensión alguna. Nos da calma, descanso y sosiego.

14 Mar, 2018